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La Promesa Indebida. (BiJoon)





Todavía no se había ido y ya lo estaba extrañando.



Lee Joon se removió bajo las sabanas de suaves fibras, la primera lagrima traicionera descendió por su mejilla limpiándola desconcertado, llevó sus dedos húmedos a sus ojos para admirarla casi sin creerlo. No lo entendía, simplemente no entendía ese raro sentimiento instalado en su pecho. Seguro algo andaba mal en su cabeza, quizás estaba averiado, ¡Sí! ¡Eso era! Finalmente enloqueció y por eso su corazón parecía una brújula rota, no marcaba ninguna dirección.



- ¿No deberías estar saltando de felicidad…? –La voz ronca le toma por sorpresa, siente esos fuertes brazos volteándolo. Ahí estaba el hombre más sexy de Corea, con su cuerpo húmedo y el cabello, aun sin afeitar, goteando. La mirada penetrante y burlona remueve más su caótico mundo de emociones, sin ser capaz de confrontarlo desvía sus ojos, pero el hombre más arrogante de Asia se lo prohíbe. Toma su mentón firmemente y le obliga a mirarle.- Estás a punto de ser temporalmente libre. Ahora que ingrese al servicio militar tú podrás “jugar” con quien desees… inclusive… podrías intentar algo con el pequeño Mir, no olvido que te gustaba mucho en el pasado. Aunque ya sabes las reglas ¿Cierto? En cuanto regrese te quiero completamente para mí, sonriente y servicial; dispuesto a cumplirme el mínimo capricho… ¿No queremos volver a reñir, verdad?



Aquella sentencia siguió el retiro brusco de las sábanas, la tersa piel del bailarín quedó expuesta a las orbes oscuras de Bi Rain que adquirieron un brillo singular, sonrió de lado. Volvió a subir sobre ese cuerpo que se estremece al contacto frío y húmedo. Se apodera de esos labios carnosos. Su experta lengua soberbiamente penetra sin permiso la cavidad de su pupilo mientras sus manos repasan las caricias anteriores, lo domina por completo.


Lee Joon cierra con fuerza los ojos, no tiene control de su propio cuerpo. La mezcla de asco, deseo, vergüenza y temor le impiden tranquilizarse. Siente esas manos acariciando su rostro con delicadeza, recorriendo con descaro su cuerpo, tocando depravadamente su miembro que acostumbrado al ritmo de los bombeos despierta. Esos labios deseados por las mujeres asiáticas abandonan su boca cuando lo consideran suficiente, traza un camino zigzagueante cuello abajo, tocando la clavícula donde deja sus rojizas marcas y cuando llega al pecho castiga con sus dientes sus pezones… es ahí cuando ahogados gemidos escapan de su garganta.



Después de largos minutos continua su camino por su cintura y caderas. Remarca los mordiscos que prometen hematomas por un par de días… el temor llega cuando se dirige a sus caderas y un poco más abajo.


Ya debería estar acostumbrado, pero no puede hacerlo. Se siente inexperto, como si estuviera en su primera vez… sus gemidos y jadeos entrecortados se ven turbados por esa agitación de vergüenza, no obstante ya lo sabe, aunque le ruegue no se detendrá en absoluto. Abren bruscamente sus piernas exponiendo plenamente su pubis… grita sin poder evitarlo cuando engullen su intimidad. Sujeta con desespero las sábanas, su rostro se contrae en esa excitante expresión que JiHoon adora ver; la mezcla perfecta de timidez-pasión-miedo-repulsión, usando su lengua magistral y apoyado con sus dientes, despiertan esas explosivas emociones que pisotean la dignidad de ChangSeon, que le dañan. A esas alturas ya era tan normal ese sentimiento de abatimiento que sería un milagro no vivir con él.



Gime, una y otra vez… pronuncia el nombre como si fuera tabú, arrastrando sensualmente las vocales sin ser consciente de ello. La espalda se arquea todo lo que da, un grito ahogado acompaña a la explosión de esa esencia caliente que se desliza por la garganta. Succionan todo el contenido.


Fríamente el mayor se aleja para admirar su “obra de arte”, esa estilizada figura tiembla casi imperceptiblemente a causa del orgasmo. Él no dará tregua, está fascinado con su pupilo, se deleitará hasta hartarse… claro, si eso sucede algún día. Su mano toma su propia entre pierna la cual su amante acepta en su boca, con esa dócil lengua claramente adiestrada humecta debidamente, no le detiene hasta el momento justo. Lee Joon sabe lo que tiene que hacer… se acomoda boca arriba para mayor disposición, espera nerviosamente que esos dedos bañados en el líquido pre-seminal ingresen a su interior.



Sí, asqueroso… para cualquier persona normal lo que estaban a punto de volver a hacerle sería inconcebible pero… en su mundo, en esa industria, era cosa de todos los días. Él no puede evitarlo, es parte de un pacto.




Y una vez más, ese sentimiento de añoranza y soledad regresa a su pecho que sube y bajo agitado por lo que acontecerá. El sucio deseo junto al retorcido “cariño” bloquean el impulso de huir ó apartarlo de su cuerpo… quiere unirse a él. En verdad desea fundirse y no para terminar pronto, sino para sentirse parte de su ¿Vida? La vocecita responsable de la Razón, su consciencia, le recuerda que el sujeto que ahora hurga pervertidamente en su interior ya es Dueño de su vida y su futuro.





- RECUERDO DEL PASADO –

¿Cuántos años llevaba en esa empresa? ¿Cuántos años como traineer? ¿Cuántos sacrificios? ¿Cuántos retos ganados? ¿Habían valido la pena? Changseon tiene terribles dudas, no piensa regresar a casa como un fracasado, no quiere que su madre le restriegue esas crueles palabras:



“Tú no tienes talento”.



Pero al revisar la lista de elegidos nuevamente decae, su nombre no aparece. Nuevamente lee, relee y vuelve a leer siendo presa de la ansiedad, la negación y el temor. Con esa van cinco veces que no le eligen. Intentó dos veces para JYP Ent., y fue rechazado. Intentó para la Big Hit Ent., también fue rechazado. Intentó una vez más para el Cube Ent., que iba en apertura y fue rechazado… finalmente haciendo caso a consejo de varios profesores suyos se postuló para esa agencia de recién creación de la gran super estrella Bi Rain… y fue rechazado.



La frustración y la desesperación le llevaron a una pequeña crisis emocional, aprieta los puños hasta que sus dedos duelan. El incierto futuro carcome su joven alma. Comienza a arrepentirse de haber elegido ese camino, los largos años que invirtió no regresarían nunca. Era hora de tomar decisiones importantes, ordenar prioridades y hacer algo al respecto.




Recuperándose dos días después de su depresión, y tras investigar que el influyente Bi Rain estaba de regreso en Seúl fue tras él. No se rendiría, de ninguna manera, daría la pelea. No regresaría a casa como un perdedor, él tenía talento y experiencia, lo sabía… todo lo que necesitaba era una oportunidad. Solo eso, una oportunidad. Una oportunidad...



La primera barrera que se encontró fue sin dudas la secretaria del CEO que le impidió el paso, sabía que la super estrella se encontraba en JYP Ent., junto al CEO y otros ejecutivos sumergidos en una reunión de trabajo, pues con la apertura de la nueva agencia habrían muchos cambios. Entonces tuvo que pasar desde la mañana hasta media tarde esperando. Pasó hambre, faltó a sus clases, se agotó físicamente pero su alma siguió en pie.


Le vio salir de la sala de juntas con el CEO y un reducido grupo de personas, posiblemente profesores o asesores. Llegó a escuchar de la voz del artista que revisaría la lista de elegidos para personalmente seleccionar a sus pupilos. No esperó más y se unió al final del séquito que siguió los pasos del ocupado hombre.



Así se hicieron las 8:00pm, intentó en diez oportunidades llamar su atención ó atraer a su asistente, su manager, lo que fuera… pero fracasó, nadie le prestó el menor interés. Desanimado se detuvo por agotamiento. Recorrieron las salas de entrenamiento de pies a cabeza, a cada grupo de traineers les hizo una prueba. Para el joven Changseon fue aburrido y tedioso, una pérdida total de tiempo. Conocía a cada chico y chica del lugar. Sabía sus aptitudes, sus talentos y límites.


La esperanza renació cuando los acompañantes se despidieron en la puerta de una oficina. Una vez solo se encerró en su interior. Changseon supo que era el momento de abordarlo, se levantó del suelo y se apresuró hasta llegar a la puerta.


Frente a ella se quedó pasmado, pues justo cuando estaba por llamar, esta se abrió topándose directamente con el hombre.



- ¿Se te perdió algo…? –La voz seria  y la mirada directa fue intimidante.

- Y-Yo… -Se quedó sin palabras. Aquello era horrible. Sentía un gran vacío en su estómago. Su mente gritaba que dijera algo, su cuerpo se congeló.

- No estorbes chico, tengo prisa. –Pasó de largo cerrando tras él.



Avanzó un par de pasos, el aspirante reaccionó al verle partir.



- ¡E-Espere Sumbaenim! -Exclamó logrando detener al sujeto.- He estado esperándole por mucho tiempo.

- No tengo tiempo para un autógrafo. –Con arrogancia agitó su mano.- En otro momento.

- Sumbaenim… por favor… -Cuando volvió a tener la penetrante mirada sobre su cuerpo tembló nervioso, pero se repuso, no olvidó el motivo que le llevó a esperarle.- Y-Yo… ¡Soy Traineer desde hace muchos años, no me estoy arrepintiendo, al contrario, me siento honrado, pero… he sido rechazado en cinco ocasiones para aspirante a debut, el último fue por su agencia J. Tune! ¡Sumbaenim, sé que puedo hacerlo! ¡Por favor acépteme como su pupilo!

- Lo siento, no puedo hacer nada. Mi equipo ya eligió. –Se excusó.- La lista ha sido completada y publicada.

- P-Pero… usted es el dueño de la agencia. Tiene el control, usted tiene las facultades. Por favor…

- Sí, tengo el poder pero ¿Por qué debería hacerlo? Si fuiste rechazado cinco ocasiones, la razón es muy fácil… -Bi Rain se volvió cruzando los brazos.- No tienes talento. Ya no pierdas tu tiempo. Si no has recibido un llamado y ni pasas las pruebas de selección es porque no llenas las expectativas. Tu baile es mediocre, tu voz es mediocre, tu actuación es mediocre… ¿Qué tienes que los demás chicos no tengan? Nada en especial. Así que mejor ríndete ó inténtalo la próxima vez. Tú decides… -Dio media vuelta retomando su marcha.

- ¡Sumbaenim, por favor! Tengo especialidad en Danza moderna, soy el mejor de mi grupo. ¡PUEDO HACERLO! ¡SÉ QUE PUEDO HACERLO! –Replicó.

- Si eres el mejor de tu grupo… ¿Por qué no fuiste seleccionado? Niño, hay personas que no tienen especialidad en Danza, ni en canto y son MUCHO MEJORES que tú. Regresa a tus clases ó regresa a casa, pero deja de molestar.

- ¡Hyung! –Por vez primera le llamó así, el mayor al escucharle se volvió sorprendido por la falta de respeto.- H-Hyung… ¡Estoy listo, lo sé! Por favor, por favor… solo necesito de una oportunidad, una oportunidad. –Rogó arrodillado, la desesperación le estaba llevando al límite.- Por favor, hyung… una oportunidad… es lo que pido.



La ingenuidad sería su perdición, no reconocería esa mirada oscura que brilló en el momento en que comenzó a rogar. No conocía la corrupción ni la crueldad de las personas. Él era un gran ídolo, su modelo a seguir y ser tomado como su pupilo significaría un sueño realizado.



- No lo sé… no eres el primero ni el último en hacer esto. –Respondió con altanería.

- Por favor, por favor hyung… solo una oportunidad. Haré lo que sea hyung.

- ¿En serio…? ¿Tan desesperado estás?

- De verdad, hyung… y-yo… haré lo que sea, lo que usted me pida.

- Si te digo ¿Entrenarás 22 horas continuas sin quejarte, aceptarás?

- ¡Por supuesto!

- Si te digo que te prives de alimentos hasta llegar a determinada talla, ¿Lo harás sin siquiera pensarlo?

- Sí, hyung…

- Si te digo que… Mientas y boicotees a uno de los aspirantes para tomar su lugar, ¿Lo harías?

- Y-Yo…

- Dudas… entonces no estás tan seguro como dices ser. –Bufó fastidiado.- La respuesta correcta es “Sí, hyung. Haré eso”. Es una lástima, estabas convenciéndome.

- Y-Yo… -Al verle dar los primeros pasos, se aterró. Ni siquiera lo pensó, estaba al límite.- ¡Perdóneme! ¡Haré todo lo que hyung me pida! ¡Yo estoy dispuesto a hacer todo, cualquier cosa que hyung me ordene! ¡No volveré a dudar, lo prometo!

- ¿Qué estás dispuesto a hacer para que te acepte en mi agencia? –Presionó más con una expresión fría y cortante, estaba retando el valor del chico.

- ¡Estoy dispuesto a todo! ¡Haré cualquier cosa que hyung me pida hacer! ¡Le doy mi palabra!

- ¿No conoces ese dicho que dice: “Cuidado con tus palabras”? ¿No le temes…?

- No, hyung. Ya no tengo confusiones. Estoy completamente seguro de lo que digo.

- En ese caso… -Se acercó al menor.- Tomaré tu palabra. Si me defraudas, yo te juro que me encargaré de arruinarte para siempre. –Se levantó sonriendo satisfecho.- Nos estaremos viendo, Lee Changseon-ah.



El chico se quedó pasmado por la resolución de la super estrella. No reaccionaría hasta el día siguiente cuando su carta de aceptación le fue entregada por el propio manager de Bi Rain.



Se extrañó por la velocidad del trámite, ya que en su “reunión” jamás le había mencionado su nombre así que, ¿Cómo era posible que supiera eso? Había cientos de postulantes ¿Cómo reconocerlo? ¿Cómo fue posible aquello? ¿Ya le conocía…? Sin embargo no tendría tiempo entre los papeleos y movimientos de cambio de agencia, sobre todo con la presión de  Jung JiHoon que le recodaría su promesa la vez que le volvió a ver.


La maldita promesa de la que no entendería hasta demasiado tarde, no sabría hasta meses antes de su debut lo terrible de su decisión. Sí, cuando a cambio del contrato, aceptase a intimar con él por primera vez. Solo en ese momento descubriría la trampa impuesta y que le había llevado a una promesa indebida. Porque a partir de esa primera vez seguirían otra, luego otra, una más… un ciclo interminable, descubriría que se había convertido en su juguete sexual. Había vendido su alma al diablo, y ya no tenía escapatoria.

- FIN DEL RECUERDO –




Una vez dilatado, comenzaba esa dulce tortura. Fue penetrado lenta y dolorosamente. JiHoon se encargó de que segundo a segundo sintiera su virilidad abriéndose paso en su interior. Solo cuando llegara hasta lo más profundo encontraría momentáneo descanso.



Eran uno, fusionados, formando un solo ser. Ese palpitar constante revelaría la necesidad de Bi Rain por continuar con las penetraciones, la espera le impacientaba… las embestidas lentas y profundas comenzarían un vaivén conocido. Las caderas aparejadas, friccionándose armoniosamente. Sus cuerpos perlándose de sudor. Ambos gimiendo, tocándose con lujuria, entregándose a la pasión desenfrenada.



- Ji…Hoon… -Gime el nombre. Se aferra a su “sumbaenim” cuando sus pelvis chocan, rozan y se enfrentan. Los sentimientos se apoderan de todo.- Ji… Hoon…



Los roncos jadeos de placer del mayor indican al menor que lo está haciendo bien, que cumple perfectamente con su función. Sonrió débilmente por ello. El ritmo aumenta en velocidad y profundidad, llegan hasta ese punto mágico que provoca que tiemble, se retuerza y arquee la espalda, con ese maldito pensamiento que tortura morbosamente: “No te detengas”.


Ese ahora es su nuevo secreto… debería odiarlo, pero no puede. ¿Cuántos años han pasado desde ese 2008 en Berlín donde le invadió por vez primera? Ya no piensa, está llegando a su límite. Sus paredes se contraen duramente a la par de esos bombeos sobre su miembro. Se derraman al mismo tiempo, Lee Joon ahoga en un grito el nombre del Sexy Bi Rain. La descarga en su interior es deliciosa, su pulso empieza a desacelerar, la respiración agitada. Permanecen conectados leves momentos, para salir, es atrapado en un beso húmedo acompañado de caricias cálidamente perversas. El menor cierra los ojos dejándose hacer y llevar. Corresponde por voluntad propia, se entrega. Le rodea con sus brazos hasta el momento de la separación.



- Extrañaré esto… -Dijo con burla.- Eres mi favorito.



Nuevamente le abandonó para meterse a la ducha, la vez anterior se suponía que se marchaba a una dichosa cena de negocios pero le poseyó por segunda vez. En cambio, él se queda ahí, en la cama de Jung JiHoon, desnudo, con su piel impregnada en el sudor y esencia ajenos. Abraza la almohada donde sus lágrimas caen secretamente.




“Dos años… él se irá por dos años… ¿Qué se supone que haré en todo ese tiempo?”




Todavía no se va, apenas esa noche le anunció sus planes. Pero ya lo añora, ya le extraña…




“Dos años… él se irá por dos años… ¿Qué se supone que haré en todo ese tiempo?”




¿Cómo era posible aquello? ¿En qué momento se volvió enfermizamente dependiente a él? Si ese hombre le arrebató la inocencia, le tomó como propiedad, se autonombró su dueño, se apoderó de su cuerpo sin siquiera importarle sus sentimientos ni dejarle elegir. ¿Cómo era posible ese deseo descontrolado por sentirle dentro? ¿Esa alegría de verle inclusive en revistas? ¿Esa angustia de no tenerle cerca durante las largas ausencias de trabajo? ¿Ese nerviosismo al mirarle directamente? ¿Esos celos de verle con espectaculares mujeres que se pasean a su lado con arrogancia? ¿La emoción al escucharle decir su nombre con esa voz profunda? ¿Esa felicidad cuando le cela obsesivamente usando a los miembros de 2PM como “guardias” obligados? ¿Por qué su abusador que aprovechándose de su desesperación y sus sueños, le esclavizó de la manera más vil…? ¿Por qué su corazón palpita desbocado…? ¿Por qué esa sensación…?



¿Está completamente loco? ¿Por qué él…? ¿Por qué le guardaba esos sentimientos…? ¿Su corazón se rompió?



Gracias a él su vida es una situación insostenible. Las personas murmuran a su espalda desde que ingresó a la agencia por ser “el hijo prodigio” del gran Bi Rain. Se le acercan hipócritamente para obtener algún beneficio, su presencia es centro de atención en las reuniones, recibe ofertas jugosas pero sabe que su desarrollo es insuficiente, sus padres están encantados por la “buena voluntad” de su “hyung”. Los miembros de su grupo al principio le odiaban, y luego Bi Rain se interpuso en su naciente relación con el maknae. Obligado a satisfacer el menor capricho mientras ve pasar a todas esas hermosas mujeres con las que llega a mantener una relación.

El océano de emociones juega sádicamente con la barca de su corazón… Sus pensamientos inestables le impiden concentrarse… Su vida es un desastre pero así desea que continúe.


Porque sin saber cuándo ni por qué, se siente bien estando a su lado, disfruta de la intimidad es esa cama que ni siquiera las mejores amantes han tocado más que el propio Joon, esa que profanan una y otra vez. La alegría de esos pequeños detalles; esas cenas privadas en lugares exclusivos, los obsequios a su nombre que llegan al apartamento de grupo ó inclusive entregados de sus propias manos. La ilusión que emerge de algún desconocido rincón cuando acarician su rostro y ese hombre soberbio parece esbozar una invisible sonrisa limpia.



Su calor, su olor, su textura, su voz, su piel, su carácter arrogante, su mirada… una exquisita adicción. Ya forma parte de su ser. Juntos, compartiendo valiosos momentos; aun si le forza a intimar, le presiona durante las prácticas, le aconseja en las situaciones críticas, da las órdenes para cuidar su salud revelando una preocupación por su bienestar cuando se salta horas de sueño, deja de consumir sus medicamentos ó pierde más peso de lo indicado. Todo es tan confuso… semeja una dulce tortura, una relación tiernamente insufrible.



Lee Joon ha decidido que no importan las razones, no importan las causas… esos sentimientos están ahí, y pareciera que planean anclarse. Lo aceptará, dejará de luchar contra ellos pues nada ha logrado resistiéndose.




Todavía no se va, no tiene idea de por qué comenzó y ha decidido que no importa… pero ya le extraña, porque le ama. ¿Le corresponderá en algún momento…? Entonces esas lágrimas de añoranza que se vuelven llanto, se acompañan de un martirio indescriptible; dolor y tristeza, porque una parte de su alma le recuerda que es solo un juguete… un esclavo que perdió su libertad debido a la promesa indebida.






FIN.

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Comments

( 1 comment — Leave a comment )
sano_tsuyoshi
Jul. 8th, 2015 01:56 am (UTC)
Waaaa!!
Un fic de Rain y Joon!!!

Me ha encantado!!
Es bueno ver fics de nuevo por aqui :)

Son geniales!!
( 1 comment — Leave a comment )

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